Era casi vomitivo y asqueroso, pensar que un gusano podría viajar por tu recto y aterrizar desde tu ano. Odio tus palabras tan rebuscadas, odio que disfrutes que no las entiendo, odio tus muecas y gestos, te odio. Me encantaría que la muerte te llevara, lejos, muy lejos y te deje solo, donde no haya aire y mueras por segunda vez (o tal vez tercera).
Ahora hablemos de mí.
Quiero pensar, aprender a pensar
Sentir los pasos de aquellos muertos que han dejado sus huellas marcadas
Preguntar tantas cosas, saber lo que no sabré nunca
Hablar con Edie, besarla en la mejilla, fumar un cigarro e imitarla
Comer hasta sentir que un forado se abre en mi estómago
No, reculo, no quiero ser obeso
Hablarle a mi hermano y decirle que lo quiero
Seguir llorando por todo, siempre solo
Hacer como que nada importa
Querer
Quiero querer.
